¿La reputación online de tu negocio satisface a tus potenciales clientes?

“Esta joyería tiene casi 5 estrellas en Google. ¡Y además buen precio!”

“Esta clínica tiene casi un 9/10, ¡mola!”

“No te fíes, este restaurante solo tiene 3 opiniones”

“¿Y ese otro?, 234 opiniones ¿y 2 de malas? No me lo creo… ¿A quién no se le quema alguna vez la paella?”

 

Si amig@, estas son algunos de las reacciones que tienen tus potenciales clientes cuando encuentran tu negocio a través de Internet

Y esas reacciones, provocadas por las opiniones de tus clientes, son las que “definen” tu nivel de reputación online. Vamos, en definitiva, lo “buen@” o “mal@” que eres según tus clientes.

Así pues, te guste o no (“que va a saber ese de cómo hay que preparar una paella” has podido pensar alguna vez), lo quieras o no, … aunque te cabree, tu negocio está a expensas de la opinión que de él tengan tus clientes.

Aunque eso siempre ha sido así, solo que antes, el famoso “boca a boca” no era ni tan rápido, ni tenía tanto alcance ni repercusión como lo tienen las opiniones “online”.

Antes, si no atendías una reclamación (fundada) en tu negocio, lo más que podía pasar es que los familiares de tu cliente, sus amigos y vecinos, no vinieran nunca a tu negocio. Pero la cosa no pasaba a mayores.

Hoy en día, toda esa indignación va a correr como la pólvora por las redes sociales. Las críticas van a aparecer “por siempre jamás” en los directorios en los que aparezca tu negocio.

¡Vaya panorama! Tu negocio a expensas de lo que piensen tus clientes. Pues SÍ

Y qué puedes hacer tú para evitarlo. NADA

Caramba pues para qué seguir leyendo…

Es que no puedes hacer nada por evitar que eso ocurra, pero si puedes utilizar toda esta realidad en tu favor.

Si amig@, puedes hacer que esta nueva realidad favorezca a tu negocio.

Ahí van las claves para mejorar tu reputación online:

1- Trabaja lo mejor que puedas. Profesionalidad

No quemes la paella, no ofrezcas material caducado, haz la consultoría pensando en tu cliente (y no aprovechando la documentación de otros “parecidos”) … en definitiva, trabaja lo mejor que puedas.

Sí, lo mejor que puedas, no lo mejor que sepas, porqué siempre puedas aprender más, así que a mejorar se ha dicho.

 

2- Tú no tienes siempre la razón. Empatía

Lo se. Seguro que sabes más que tu cliente (la mayoría de las veces), pero ya has visto quién ostenta el poder del lado oscuro ¿cierto?

Es cierto que alguna vez te encontrarás con un “borde”. A este que le den.

Otras te encontrarás alguien que va un poco “pasado”. Pasando del tema… si hace falta llamas a los agentes del Orden 😉

Las menos, uno que ha enviado tu competencia para “putearte”. A esos les anotas la matrícula y les sirves tu mejor especialidad.

Pero la mayoría de las veces, tus clientes serán personas que, equivocadas o no, van a experimentar unas sensaciones cuando consuman tus productos o servicios, y esas sensaciones son las que son, y difícilmente las vas a cambiar.

Así pues, reconoce que a lo mejor no has estado a la altura. Sin peros. Todos cometemos errores, así que acéptalo y reconócelo.

 

3- Debes estar muy atento. Astucia

Claro, si quieres mejorar la reputación de tu negocio debes estar atento a las reacciones que tienen tus clientes cuando consumen tus productos o tus servicios.

Si detectas un cierto grado de satisfacción en ellos, aprovéchalo y pídeles que dejen una opinión sobre su experiencia allí donde más te interese (Yelp, Tripadvisor, Google, ..)

Además, si quieres utilizar una plataforma para gestionar esas opiniones, y facilitar a tus clientes que dejen su comentario, te recomiendo que veas este vídeo en el que te mostramos un método eficaz, sencillo y muy práctico, para mejorar la reputación online de tu negocio.

 

Solo quiero hacerte, antes de terminar, una observación en relación al tema de las opiniones.

Cada portal de opiniones es un mundo. Cada uno tiene sus políticas, y cada uno establece sus requisitos, así que te recomiendo que, antes de que te pongas a pedir opiniones a tus clientes, consultes las condiciones que establecen cada uno de estos portales, para adaptarte mejor a los requisitos que establecen para validarlas y verificarlas.

Déjame tus comentarios en el post,y si crees que tengo más razón que un santo en lo que te he explicado, no prives del conocimiento a tus amig@s, y comparte este artículo. 

Al fin y al cabo, recibimos lo que damos ¿no?

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Enric Sullà